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Rosario de los Siete Dolores de la Virgen María (Versión Abreviada)

  • Nuestra Señora le hizo 5 promesas a Marie- Claire Mukangango en Kibeho, Ruanda a quienes recen su rosario de los siete dolores

A continuación se presenta una versión abreviada del rosario, según la misma Virgen María le enseño a Marie-Claire en Kibeho. Puede ser rezado en voz alta o meditado en silencio, solo o con otras personas; la clave es que las oraciones, reflexiones y meditaciones, provengan de las profundidades de su corazón. Es importante que en cada misterio de dolor, se tome un momento para meditar en la magnitud del sufrimiento de María y en el poder de su amor.


Rosario de los Siete Dolores


Señal de la Cruz:  En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Oración introductoria: Dios mío te ofrezco este rosario para tu Gloria, en honor de tu Santísima Madre, la Virgen Santa, para compartir y meditar en su sufrimiento. Te ruego con humildad que me ayudes a arrepentirme de corazón de mis pecados. Dame sabiduría y humildad, para que pueda recibir todas las indulgencias contenidas en esta oración. Amen


Acto de Contrición: Oh mi Dios, siento profundamente haberte ofendido y detesto todos mis pecados porque me horroriza la pérdida del cielo y los dolores del infierno; pero, más que nada, porque te he ofendido, Dios mío, tú eres toda bondad y gran merecedor de todo mi amor. Deseo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.


3 Ave Marías en honor y agradecimiento por las lágrimas derramadas por la Virgen.


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros.


  1. La profecía de Simeón (Lc 2: 22-35)

  • Meditar un momento en el gran sufrimiento de María en este misterio y en el poder de su amor.


Oracion: Querida Madre María, cuyo corazón sufrió por nuestra causa mas allá de lo soportable, enséñanos a sufrir contigo y con amor, y aceptar todo el sufrimiento que Dios considere necesario enviarnos. Permítenos sufrir, y que nuestro sufrimiento sea conocido solo por Dios, como el tuyo y el de Jesús. No permitas que el mundo vea nuestro dolor si no que se convierta en algo más significativo, cuya finalidad sirva para expiar por los pecados del mundo. Tu Madre que sufriste con el Salvador de la humanidad, te ofrecemos nuestro sufrimiento y el sufrimiento del mundo, porque somos tus hijos. Une esos sufrimientos a los tuyos y a los de Nuestro Señor Jesucristo. Y luego ofrécelos a Dios Padre, para que El conozca a su criatura. Eres la Madre más grandiosa del mundo. Amen. (1 Padre Nuestro y 7 Ave Marías).


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros. 


  1. La huida a Egipto (Mt 2: 13-15)

  • Meditar un momento en el gran sufrimiento de María en este misterio y en el poder de su amor.


Oracion: Querida Madre María, que has sufrido tanto, danos tu valeroso Corazón. Danos la Fortaleza para que seamos valientes como tú y aceptemos con amor el sufrimiento que Dios nos envía en Nuestro caminar. Ayúdanos también a aceptar todo el sufrimiento que nos infligimos a nosotros mismos y el sufrimiento infligido a nosotros por los demás. Madre del Cielo, purifica, en unión con Jesús, Nuestro sufrimiento para que podamos glorificar a Dios y salvar nuestras almas. Amen.

(1 Padre Nuestro y 7 Ave Marías).


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros. 


  1. Perdida de Jesús (Lc 2: 41-52)

  • Meditar un momento en el gran sufrimiento de María en este misterio y en el poder de su amor.


Oración: Querida Madre, enséñanos a aceptar todos nuestros sufrimientos por nuestros pecados y para expiar los pecados del mundo entero. Amen.

(1 Padre Nuestro y 7 Ave Marías).


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros. 


  1. Maria se encuentra con Jesús camino al Calvario  (Lucas 23: 27-31)

  • Meditar un momento en el gran sufrimiento de María en este misterio y en el poder de su amor.


Oración: Querida Madre, golpeada duramente por el dolor, ayúdanos a soportar con valor y amor nuestro propio dolor, de manera que podamos aliviar nuestro herido Corazón y el de Jesús. Al hacerlo, que podamos dar Gloria a Dios, quien te entrego a ti y a Jesús a la humanidad. Como tú lo hiciste, enséñanos a sufrir en silencio y con paciencia. Concédenos la gracia de amar a Dios en todas las cosas. Oh, Madre de los Dolores, la más afligida de todas las madres, ten piedad de los pecadores de todo el mundo. Amen. (1 Padre Nuestro y 7 Ave Marías).


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros.

 

  1. María permanece al pie de la cruz (Juan 19: 25-27)

  • Meditar un momento en el gran sufrimiento de María en este misterio y en el poder de su amor.


Oración: Querida Madre, Reina de los Mártires, danos el valor que tuviste en todos tus sufrimientos para que podamos unir nuestros sufrimientos a los tuyos y demos gloria a Dios. Ayúdanos a seguir sus mandamientos y los de la Iglesia, de manera que el sacrificio de Nuestro Señor no sea en vano, y que todos los pecadores del mundo sean redimidos. Amen. (1 Padre Nuestro y 7 Ave Marías).


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros. 


  1. María recibe el cuerpo sin vida de Jesús en sus brazos (Juan 19: 38-40)

  • Meditar un momento en el gran sufrimiento de María en este misterio y en el poder de su amor.


Oración: Te damos gracias, Querida Madre, por tu valor mientras estuviste ante la cruz, a los pies de tu hijo moribundo, para consolarlo. Cuando nuestro Salvador lanzó su último suspiro tú te convertiste en una madre maravillosa para todos nosotros; te convertiste en la Madre Santa del mundo. Sabemos que nos amas más que nuestros padres terrenales. Te imploramos que seas nuestra defensora ante el trono de la misericordia y la gracia, para que verdaderamente nos convirtamos en tus hijos. Te damos gracias por Jesús, nuestro Salvador y Redentor, y le damos las gracias a Jesús por habernos dado una Madre como tú. Madre, por favor ruega por nosotros. Amen. (1 Padre Nuestro y 7 Ave Marías).


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros. 


  1. Jesús es colocado en la tumba (Juan 19: 41-42)

  • Meditar un momento en el gran sufrimiento de María en este misterio y en el poder de su amor.


Oración: Amadísima Madre, tu belleza sobrepasa la de todas las madres, madre de Misericordia Madre de Jesús, y Madre de todos nosotros, somos tus hijos y depositamos toda nuestra confianza en ti. Enséñanos a ver a Dios en todas las cosas y en todas las situaciones, incluso en nuestros sufrimientos, y también a conocer su propósito según la intención de Dios.

Tu misma fuiste concebida sin pecado, fuiste preservada del pecado, sin embargo, sufriste más que nadie. Aceptaste el sufrimiento y el dolor con amor y valentía inconcebibles. Te mantuviste junto a tu Hijo desde el momento en que fue arrestado hasta que murió. Sufriste junto a Él, sentiste cada dolor y tormento que Él sintió. Cumpliste con la voluntad de Dios Padre; y según Su voluntad te uniste a la misión Salvadora de Jesús. Te rogamos, querida Madre, que nos enseñes a ser como Jesús; a aceptar nuestra cruz con valor. Confiamos en ti, Madre Misericordiosa, enséñanos a sacrificarnos por todos los pecadores del mundo. Ayúdanos a seguir las huellas de tu Hijo e incluso a estar dispuestos a dar nuestras vidas por los demás. Amen.

(1 Padre Nuestro y 7 Ave Marías).


Jaculatoria: Madre Misericordiosa, recuérdanos siempre los sufrimientos de tu Hijo, Jesús. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros. 


Oración Final: Reina de los Mártires, tú que has padecido tanto, te ruego, por los méritos de las lágrimas que derramaste en estos terribles y dolorosos momentos, que obtengas para mi, y todos los pecadores del mundo, la gracia de la sinceridad completa y el arrepentimiento. Amen


Jaculatorias finales: 

Repetir 3 veces: María, concebida sin pecado, habiendo sufrido por nosotros, ruega por nosotros.

Repetir 3 veces: Virgen de los Dolores, ruega por Nosotros.




Fuentes:




 
 
 

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